Desde el siglo pasado, el deterioro del medio
ambiente peruano ha sido incalculable y dañino para muchas comunidades rurales,
étnicas y hasta urbanas. La destrucción de la naturaleza abarca desde bosques,
climas, suelos, aguas, flora, fauna y vida humana. En diversas partes del país
se depredan recursos naturales por diferentes motivos. Se busca obtener el
máximo beneficio en el corto plazo y no se manejan adecuadamente las
herramientas de gestión ambiental. Paradójicamente, el 80% del deterioro es
ocasionado por empresas, cuyos productos o actividades contaminan directamente
los diferentes ecosistemas. El resto es responsabilidad de los pobladores
locales, que por subsistencia echan mano de la naturaleza.
